Qué hace esta herramienta
Oculta las partes de una imagen que no quieres compartir: una cara, una matrícula, una dirección, un número de cuenta, un nombre en una captura de pantalla. Abre una imagen, arrastra recuadros sobre lo que debe desaparecer, elige cómo ocultarlo y descarga un archivo nuevo. Sirve el ratón, el dedo o un lápiz. Hay deshacer y rehacer por si un recuadro cae en mal sitio.
Todo ocurre en tu navegador, en tu dispositivo. La imagen nunca se sube, lo que importa sobre todo en este tipo de imágenes.
Qué efecto elegir
El negro sólido es el único efecto que no se puede revertir. Sustituye cada píxel del recuadro por negro, así que la información ya no está en el archivo. Úsalo para contraseñas, números de cuenta y de documentos, direcciones, caras que debas proteger y todo lo legal o médico.
El desenfoque y el pixelado conservan un rastro del original. Cada píxel borroso o en bloque es un promedio de los que había, y ese promedio depende de lo que estaba debajo. Con poca intensidad, un programa a veces puede recuperar texto de un desenfoque, y texto pixelado con un tamaño de bloque conocido se ha recuperado en demostraciones publicadas. Con mucha intensidad se conserva mucho menos, pero sin garantías. Sirven para la cara de un desconocido al fondo de una foto de vacaciones, no para un secreto. La herramienta avisa cuando la intensidad es baja.
La intensidad se mide respecto a la imagen, no en píxeles, así que el mismo ajuste se ve igual en una miniatura y en una foto de 12 megapíxeles.
Antes de compartir
Amplía cada recuadro a tamaño real, piensa qué más puede delatar lo oculto (un reflejo, un nombre en una taza, el nombre del archivo) y no envíes el original. No lo uses para PDF: los rectángulos negros de un editor de PDF suelen dejar el texto debajo. Para recortar en lugar de ocultar, usa la herramienta de recorte.